Al hilo del artículo que publiqué hace años sobre “La quema de píxeles”, me he encontrado con este curioso video:
No voy a traducirlo, pero aqui va un resumen explicativo para los que no entienden inglés:
Imaginaos que los libros hubieran aparecido después de los videojuegos, que llevaramos 500 años jugando a videojuegos y de repente surgieran los libros, causando furor entre los niños y preocupación en sus padres. ¿Como serían los titulares de la prensa?, creo que algo así:
“Leer libros subestimula los sentidos de manera crítica. Al contrario que la larga tradición de videojuegos, que sumerge al niño en un vivo y realista mundo tridimensional con imagenes en movimiento y música, donde debe manejarse con complejos movimientos musculares; los libros no son más que una serie de palabras puestas en linea sobre el papel. Los libros tambien aislan a nuestros niños de manera trágica. Mientras los videojuegos han fomentado la participación del niño en complejas relaciones sociales con sus iguales, construyendo y explorando mundos juntos; los libros obligan al niño a secuestrarse a sí mismo en un apartado, solitario y silencioso lugar, apagando cualquier interacción con otro niño. Leer no es una actividad participativa, si no totalmente pasiva. Los lectores de libros de nuestras generaciones más jovenes estan aprendiendo a seguir un guión en vez de a aprender a liderar.”
Steven Johnson es el autor del libro que da título a este post (no publicado en españa), y en el que presenta una defensa de la culturar pop como fomentadora de una población más crítica, inteligente e inconformista. Si bien esto choca de bruces con lo que continuamente nos bombardean los medios tradicionales, el autor pone una serie de ejemplos bastante claros: las series de tv evolucionan hacia tramas más y más complejas y en general de más calidad obligando al espectador a estar más atento y a participar con sus propias hipótesis y elecubraciones, los videojuegos que mas tiempo se mantienen en la lista de más vendidos suelen ser aquellos que requieres que el jugador elabore una estrategia personal no inherente de ante mano, aquellos que dotan de una mayor elección y personalización al jugador, étc., y por último, internet ha hecho que la genta “lea” más de lo que estaba acostumbrada, y nos obliga a reciclar continuamente nuestros conocimientos técnicos en un mundo que avanza cada vez más y más deprisa. Concluyendo, “todo lo malo es bueno para ti”, o como la culturar pop nos vuelve más listos.

